Gobiernos Corporativo en las empresas familiares: Por qué las reglas del negocio no pueden depender de la memoria del fundador.

En la mayoría de las empresas familiares en Guatemala, el "gobierno corporativo" existe, pero vive en la cabeza del fundador. Él sabe quién toma las decisiones, cómo se reparten las utilidades, qué pasa si un hijo quiere entrar a trabajar y qué ocurre si dos socios no se ponen de acuerdo. El problema es que ese conocimiento no está escrito en ningún lado, y cuando él falta —por enfermedad, por jubilación o por muerte— la empresa queda expuesta a una crisis que pudo haberse evitado.

El gobierno corporativo no es burocracia. Es el conjunto de reglas, órganos y procesos que definen cómo se toman las decisiones importantes en una empresa. En las empresas familiares, su ausencia es una de las causas más frecuentes de conflicto entre generaciones y de deterioro del negocio.

¿Qué significa gobernar bien una empresa familiar?

Gobernar bien una empresa familiar implica separar tres roles que con frecuencia se mezclan: el rol de propietario, el de directivo y el de familiar. Una persona puede ser las tres cosas a la vez, pero cada uno de esos roles tiene reglas distintas y no deben confundirse en el momento de tomar decisiones.

Un propietario decide sobre la distribución de utilidades, el ingreso de nuevos socios o la venta de participaciones. Un directivo decide sobre estrategia, contrataciones y presupuesto. Un familiar decide sobre los valores que quiere transmitir, los vínculos que quiere preservar y las condiciones bajo las que sus hijos pueden integrarse al negocio.

Cuando estos roles no están definidos, cualquier discusión familiar puede convertirse en una crisis empresarial, y cualquier decisión de negocio puede terminar fracturando una relación personal.

Esto lo vi de primera mano en una empresa en Guatemala.
El caso es que una empresa constructora familiar en Guatemala, tenia un “pequeño problema.”

Esta empresa constructora de segunda generación, con tres socios hermanos, llegó al límite hace dos años. El mayor dirigía las operaciones, el del medio manejaba las finanzas y el menor estaba en ventas. Ninguno tenía un contrato formal. Las utilidades se distribuían "según lo que había" y las decisiones grandes se tomaban en la cena familiar del domingo.

Cuando uno de ellos quiso expandir a otro departamento del país, los otros dos no estuvieron de acuerdo. La discusión se prolongó durante meses, afectó proyectos en curso y terminó con los tres sin hablarse durante semanas. El negocio no colapsó, pero perdió dos contratos importantes porque nadie tomaba decisiones con claridad.

Lo que les faltaba no era comunicación, eso se suele decir, pero no es el problema de fondo. Lo que les faltaba era un mecanismo formal para resolver desacuerdos: una junta directiva que funcionara, un reglamento que definiera qué decisiones requieren unanimidad y cuáles pueden tomarse por mayoría, y un proceso claro para evaluar nuevas inversiones.

Cuando implementaron esos mecanismos, la dinámica cambió. No porque se llevaran mejor, sino porque ya no dependían de que se llevaran bien para operar.

Es por eso que es necesario crear un sistema que nos permita gobernar la empresa y operar sin problema, independientemente de como nos llevemos entre la familia. A continuación, te dejo unas recomendaciones.

Los cuatro elementos básicos de un gobierno corporativo funcional.

Para una empresa familiar de tamaño mediano, un gobierno corporativo no tiene que ser complejo. Basta con tener claridad sobre cuatro elementos:

1. Quién decide qué. Hay decisiones operativas (que puede tomar un gerente), decisiones estratégicas (que corresponden a la dirección) y decisiones de propiedad (que corresponden a los socios). Mezclar estos niveles es la fuente de la mayoría de los conflictos.

2. Cómo se toman las decisiones colectivas. Si hay varios socios o varios directivos, necesitan un mecanismo para resolver desacuerdos. Eso implica definir quórum, mayorías y los temas que requieren unanimidad.

3. Cómo se rinde cuentas. Los familiares que trabajan en la empresa deben rendir cuentas igual que cualquier otro directivo. El parentesco no puede ser un escudo frente a la evaluación de desempeño.

4. Cómo entra y cómo sale un familiar del negocio. Las condiciones para que un hijo o cónyuge se incorpore a la empresa, qué puesto puede ocupar, qué sueldo le corresponde, qué experiencia previa se exige, deben estar definidas antes de que llegue la situación concreta, no después.

Pero, al adoptar este sistema, tenemos que cambiar nosotros.

Lo que no puede seguir siendo informal

Hay decisiones que en muchas empresas familiares se toman de manera informal y que, con el tiempo, generan resentimientos o malentendidos: el reparto de utilidades, los aumentos de sueldo de los familiares, las contrataciones de personas del entorno familiar, los préstamos de la empresa a los socios.

Ninguna de estas situaciones es sencilla. Pero todas se manejan mejor con reglas previas que con negociaciones improvisadas. La falta de reglas no elimina el conflicto; solo lo pospone y generalmente lo amplifica.

por eso, ants de continuar con nuestras operaciones diarias, vale la pena detenerse un momento y reflexionar estas tres preguntas. Se lo mas honesto y directo contigo.

1. Si el fundador o el principal directivo de la empresa no pudiera tomar decisiones durante tres meses, ¿quién lo haría, con qué autoridad y bajo qué reglas?

2. ¿Tienen los socios un mecanismo formal para resolver desacuerdos sobre decisiones estratégicas, o todo depende de que lleguen a un acuerdo personal?

3. ¿Las condiciones de incorporación de familiares a la empresa están escritas y son conocidas por todos los miembros de la familia, o se definen caso a caso según las circunstancias?

Espero que este artículo te pueda dar una mejor guía, aclarar tus dudas y te motive a actuar, a tomar acción.
Synergo Asesores Empresariales te acompañamos en tu empresa familiar en el diseño e implementación de estructuras de gobierno corporativo adaptadas a su etapa y tamaño. Si quieres explorar cómo aplicarlo en tu empresa, escríbenos y será un gusto poder acompañarte.

Nos Leemos en la próxima.

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